Bueno querida Karina, sigo echandole ganas a este proceso de sanar mis relaciones, tengo una pregunta, tu que sabes tanto de estas cosas de familia: uno puede con su libre albedrio renunciar a su relacion con algun miembro de su familia cuando no es posible tener una relacion armoniosa? y en este caso como se hace? Yo siempre desde niña me cuestione el hecho de que "tenias" que querer a alguien nomas por ser familiar, como con mi papa que siempre le decia a mi mama que como me decia que tenia que quererlo a fuerza si el no me respetaba ni me queria, me puedes decir algo al respecto? a veces me siento mal por pensar asi por que la sociedad y la gente dice lo contrario pero yo no puedo sentir amor y respeto por gente por mas que sean de mi familia que no me tienen el mismo respeto y amor.
Querida amiga, permíteme que sea mi maestro Bert Hellinger quien te responda con sus propias palabras. Él es un alemán muy sabio que ahora tiene 82 años. Le tocó vivir la Segunda Guerra Mundial. Obligado a formar parte de las juventudes hitlerianas, luchó en el frente antes de ser capturado por los norteamericanos. Al terminar la guerra, se convirtió en teólogo y sacerdote católico y se fue de misionero a Sudáfrica con los zulúes, donde aprendió muchas cosas acerca de la convivencia pacífica dentro del respeto a las jerarquías y los órdenes familiares que se practican dentro de esta tribu. Más tarde abandonó el sacerdocio, se casó y se formó como terapeuta, estudiando a fondo diversas corrientes como psicoanálisis, terapia grupal, gestalt, PNL, terapia primal, guión de vida, terapia familiar, etc. Toda su experiencia vital, sus estudios y sus penetrantes observaciones le permitieron integrar lo que ahora se conoce en todo el mundo como Constelaciones Familiares.
Yo estoy estudiando con él, me falta un módulo para concluir mi formación, el cual realizaré en marzo del 2009, y como parte de mi entrenamiento estoy leyendo algunos de sus maravillosos y penetrantes libros. Aquí te transcribo unos párrafos que espero respondan de alguna forma las cuestiones que me formulas y que, si quieres, podríamos trabajar ya más concretamente en uno de mis talleres de sanación del alma o en una terapia personal.
Esto forma parte de un libro llamado: "Un largo camino: diálogos sobre el destino, la reconciliación y la felicidad", donde Gabriele Ten Hövel entrevista a Bert Hellinger (Ed. Tamara Lempik, Argentina).
Pregunta de la entrevistadora: Cuando usted habla de tomar al padre y a la madre para ser feliz, ¿a qué se refiere con eso? ¿A quién exactamente debo tomar? ¿A la madre que me abandonó, al padre que golpea a la madre? Estoy imaginando una alcohólica totalmente descuidada, que jamás se ocupó de su hija. ¿A quién debo tomar? ¿A la madre ideal, tal como podría ser? ¿A aquella faceta de la madre que viví como bella y nutriente?
Respuesta de Bert Hellinger: Yo tomo a la madre y al padre como personas - esta es una importante diferenciación; no tomo lo que me dan o me niegan. Esto aquí no interesa. Es a la persona a la que yo estoy tomando. Tomando a la persona, tendré su plenitud en mí.
Pregunta: ¿No es esta una idealización colosal de lo maternal y lo paternal?
Respuesta: Yo afirmo que en el 80 % de las personas que asisten a constelaciones está perturbado el vínculo con los padres y que la terapia propiamente hecha, une a los hijos con sus padres.
Pregunta: ¿Qué sucede si no se logra esta unión?
Respuesta: Que la persona está perdida y tampoco podrá sostener ninguna relación duradera.
Pregunta: La mayoría de las personas se lamentan todo lo que de pequeños se han perdido y no han podido obtener. Hasta llegan a amargarse. ¿Qué consecuencias puede tener esto?
Respuesta: Todo lo que yo lamento, lo estoy excluyendo. Todo lo que acuso, lo estoy excluyendo. A cada persona que despierta mi enojo, la estoy excluyendo. Cada situación en la que me siento culpable, la estoy excluyendo. Y yo estoy empobrecido cada vez más.
El camino inverso sería: Todo lo que yo lamento, lo miro y digo: Sí, así fue y lo incorporo en mí con todo el desafío que representa para mí. Yo digo: Haré algo contigo. Ahora te tomo como una fuente de fuerza, sea como fuere.
Miro todo por lo que yo haya acusado a alguien y digo: Sí. Miro a mi alrededor, para ver cómo obtengo de otro modo aquello que me perdí y miro la fuerza que tengo para lograrlo yo mismo, sin que se lo pida a otro. Después incorporo la situación en mí y ella se transforma en fuerza. Lo mismo es válido para las culpas personales, que todos queremos negar y echar. Las miro y digo: Sí. Las culpas tienen consecuencias y yo consiento esas consecuencias, transformándolas en algo. Las culpas se transforman en fuerza y, de esta manera, también crezco.
Es decir, que el movimiento básico es siempre el mismo: en lugar de excluir, incorporar. Al respecto hay una observación sorprendente. Cuando incorporo lo que había rechazado o lo que es doloroso, lo que me genera culpa o por lo que me siento injustamente tratado, lo que fuese... no todo cabe en mí cuando lo incorporo. Hay algo que permanece fuera. Al consentir plenamente, lo que se internaliza en mí es sólo la fuerza. Lo demás simplemente queda fuera y no me infecta. Al contrario, me desinfecta, purifica. La escoria queda fuera y las brazas penetran en el corazón.
Pregunta: ¿Qué obstaculiza la acción de tomar?
Respuesta: Que yo no soporte lo que les pesa a los padres y quiera ayudarles desde niño y me inmiscuya, elevándome por encima de ellos y poniéndome en el lugar del abuelo o lo abuela pretendiendo cuidarlos y solucionarles sus problemas. Aquí sería pertinente el mismo ejercicio, mirando yo a mis padres con todo lo que les pasa, con su enredo, con sus pérdidas, con su adicción, su enfermedad. Advierto lo que para mis padres todo esto significa en materia de fuerza, cuando ellos asienten a todo tal cual es. Así como lo hice anteriormente conmigo, cuando lo incorporé en mí, yo veo: ¿Qué pasaría si yo lo hiciera en su lugar?
De este modo puedo imaginarme a mis padres consintiendo lo que les pesa; les pertenece tanto como sus enredos. Yo veo sus enredos desde una distancia y desde abajo, como un niño, desde mi posición de hijo. Entonces mis padres siguen siendo plenamente mis padres. No necesito hacerme cargo de nada de2 lo que les pertenece exclusivamente a ellos. Eso queda fuera de mí porque les pertenece a mis padres.
Pregunta: ¿Eso hace feliz?
Respuesta: La felicidad nos es obsequiada. La felicidad siempre proviene de una relación y la pregunta es: ¿De qué modo nos relacionamos para ser felices? Somos felices si nos alegramos de una relación. Ninguna relación posterior resultará, si la anterior no resultó. Toda relación comienza con la madre. La mayoría de los problemas se producen si hay algo que no resultó pleno. La alegría comienza con la madre. La mayor felicidad para un niño es la de estar con la madre; es la felicidad primaria. Naturalmente más adelante deberá estar con otras personas. Pero no importa. Se puede llevar consigo la felicidad primaria. Después habrá más distancia, pero lo sustancial fue mirar a la madre a los ojos y decir: "Sí, me alegra que seas mi madre".
Pregunta: ¿Y el padre?
Respuesta: El padre se agrega, claro está. Pero la felicidad se inicia con la madre. Padre y madre no están aquí en el mismo plano. La madre viene primero y después el padre.
Muchos problemas con los niños también se producen porque no pueden acceder al padre. Solamente la madre puede abrir el camino al padre, con lo cual tiene un poder tremendo. Pero nadie más puede franquear el camino al padre.
Pregunta: No lo entiendo, ¿qué quiere decir con eso?
Respuesta: Que en el niño la madre ama al padre, tal como lo hiciera originariamente. Su frase sería entonces: "Me alegro que seas como él". El niño sabe entonces: ella se alegra cuando voy hacia mi padre. Esto al niño le abre el camino y él gana una fuerza especial. Y ante todo, amará mucho más a su madre que antes.
Pregunta: Es decir que el punto de giro y el pivote es la relación con la madre y excediendo la misma -aún estando separados los padres- su relación amable con el hombre. Hay muchas mujeres que después del divorcio les dicen a sus hijos, o al menos lo piensan, más bien menospreciando: "Por Dios, eres como tu padre". Esto quiere decir que somos las mujeres las que más nos podemos equivocar.
Respuesta: Quisiera formularlo de otra forma: las mujeres tienen las mayores oportunidades.
Pregunta: ¿Por qué honra usted tanto a las madres; es parte de su pasado católico?
Respuesta: Yo honro a las madres a partir de un juicio filosófico. Yo reparo en lo que significa ser una madre. Todas las madres han hecho lo decisivo de una manera perfecta. No existe mujer alguna que haya sido madre y no lo hiciera a la perfección. De lo contrario no hubiese sido madre. Es decir, en lo determinante todas ellas son perfectas. Lo que viene después juega un papel subordinado. Es tan claro, pero se requiere aquí amplitud de pensamiento, para focalizar la vista en lo esencial. Lo más grandioso que existe es naturalmente la vida. En la práctica terapéutica muchas veces esto se olvida. Tal vez el niño recibió una bofetada de la madre y esto se recuerda y se elabora, pero se deja de lado que recibió la vida en su plenitud por parte de la madre. Ninguna madre pudo quitar algo de la vida y ninguna pudo sumarle algo. Ninguna fue mejor o peor. Como madres, todas las madres han sido perfectas. Es un bello pensamiento. Quien puede alegrarse de su madre, gana.
Pregunta: ¿Esta es su receta para la felicidad?
Respuesta: Si usted así lo quiere. Es el modo en que se nos presenta la plenitud de la vida y la felicidad. Es la base de toda felicidad posterior. Es también la base del amor por la naturaleza. Por así decirlo, la naturaleza es la gran madre.
El niño pequeño permite que todo penetre en su alma. Allí no hay resistencias. Recién después se presentan las resistencias.
Ahora bien, respecto de la felicidad hice una importante observación en mí mismo. Cuando incorporo a mi madre o a mi padre completamente en mí, sin objeción alguna -"Tú eres mi madre, así te tomo", "Tú eres mi padre, así te tomo"- entonces se instala toda la plenitud de los padres en mi alma. Yo no incorporo algo de mis padres en mí, sino que incorporo a mis padres en mí, con todo lo que con ellos viene. Y lo que yo pensaba que no era bueno, queda fuera - es muy sorprendente. Con la persona entra solamente lo bueno de ella - nada más.
Pregunta: Usted exige mucho a las personas.
Respuesta: Esto es el amor. El amor verdadero.
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PD: Me escribieron varias personas en relación al último post. Todos los mensajes, los puedo dividir en tres tipos: los que están de acuerdo con la filosofía de Hellinger y la agradecen, los que tienen objeciones al respecto y los que tienen dudas y no saben exactamente cómo aplicarla en la vida diaria.
Para responder estas inquietudes voy a copiar aquí tres de los mails que recibí, que son bastante representativos del resto, y voy a adjuntar algunos comentarios que me gustaría compartir también con otras personas que me escribieron y a quienes no he respondido personalmente por falta de tiempo.
- MENSAJE DE AGRADECIMIENTO (es de la amiga que me pidió el consejo y a quien iba dirigido mi mensaje):
Mi querida Karina, primero que nada gracias, gracias y gracias por lo que me has mandado ayer, anoche lo lei yo sola e hice mi ejercicio de integrar a mis padres y esta mañana que estaba con mi mama haciendo una meditación para rescatar unas flores de bach senti que tenia que compartirlo con ella y fue muy sanador para ambas, tan sanador que fué la primera vez en toda la vida que nos damos un abrazo tan sincero y tan puro sin culpas, sin miedos sin nada sino pura luz, tambien se que a ella le ha ayudado mucho asi que gracias.
MI COMENTARIO: Gracias a ti por compartir esta aplicación tan hermosa que has hecho de la filosofía de Hellinger. ¡Suerte y saludos a tu mamá!
- MENSAJE DE OBJECION:
hola karina! me ha parecido interesante este la filosofia de este hombre, ayer asisti al funeral de mi abuelo y estoy de acuerdo con su filosofia que me ha resultado esclarecedora en estos momentos, aunque me es muy dificil conciliar algunos aspectos por la dura historia de mi familia y el daño que nos creo mi padre al separarse mi madre de el por todas las consecuencias que trajo, con situaciones de maltrato y manipulaciones por los dos lados tb despues por parte de un hermano, a estos familiares los he excluido de mi vida conscientemente y es una decision definitiva para mi que me sirve, les recuerdo como eran cuando habia ratos de armonia y eso es con lo que me quedo. un saludo y gracias.
MI COMENTARIO: Gracias a ti por tus palabras. Seguramente Bert Hellinger te respondería: "Yo honro y respeto tu resistencia." Y no ofrecería ningún otro argumento más para intentar modificar tu punto de vista. Él dice: "Si [una persona] ofrece resistencia, entonces yo interrumpo, porque no necesito avanzar contra su resistencia. Si ve algo, pero internamente aún no está preparado para hacerlo porque su sistema internamente no le permite hacerlo, yo lo respeto y no continúo." Así es que yo intentaré seguir su ejemplo y no añadiré nada más a este comentario.
- MENSAJE DE DUDAS:
buenos dias Karina, mil gracias por tus articulos tan interesantes y que nos ayudan a alivianar un poco las cargas. Yo tengo una inquietud, si dice claramente que debo aceptar a mis padres tal y como son; muy bien pero si uno acepta y esto hace que la madre en este caso se tome mas atribuciones para abusar y mentir, causando daño. ¿como se debe manejar esto? y mas cuando esto se vuelve un circulo vicioso entre la familia que hasta los nietos sufren las consecuencias, yo pense que poner distancia es lo mejor, pero la verdad estoy confundida. agradesco mucho tu atencion y respuesta. DIOS TE BENDIGA
MI COMENTARIO: Gracias a ti por darme la oportunidad de profundizar en el tema de la aplicación de la filosofía de Hellinger a través de un ejemplo concreto. En primer lugar, el movimiento de tomar a los padres tal como son es un movimiento interno, que no excluye la posibilidad de poner unos límites sanos con respecto a los padres en los casos en los que así se requiera externamente, como puede ser un progenitor que abusa sexualmente de sus hijos o tiene un problema severo de adicción o alguna otra situación que le lleve a actuar violentamente en contra de sus hijos.
A diferencia de muchos terapeutas que enfocan la mirada en lo que le ha faltado al padre o a la madre para ser "buenos padres", Bert prefiere enfocar la mirada en el hecho de que los padres, sean como sean, te han dado algo maravilloso, impagable e invaluable que es el regalo de la vida, y con eso es suficiente para que los tomes en tu corazón como tus padres y consientas a ellos tal como son.
Los resultados de estos dos enfoques son lo único que cuenta. Si tú te enfocas en los traumas que tus padres te han ocasionado mediante sus comportamientos, terminas siendo una víctima. Los padres o la vida misma, te han tratado injustamente y t deben algo. En consecuencia tú como hijo o hija, te sientes debilitado y tratas de "cobrar" esa factura pendiente a tus padres, a tu pareja, a otras personas o a la vida misma, ya que de alguna manera te sientes víctima de las circunstancias o de los padres que te trajeron a la vida.
Entonces estás resentida y no logras tomar a tus padres en tu corazón y además tienes un montón excusas para no hacerlo y justificaciones para todo lo que te sale mal en la vida. El resultado de esto es DEBILIDAD y tener la mirada puesta en el pasado, en los padres malos, en la infancia traumática, en la vida injusta, en todo menos en el presente, en la vida propia y en el futuro que te espera.
En cambio, con un enfoque sistémico, se ve que todos pertenecemos a sistemas familiares y experiencias anteriores que condicionan nuestro comportamiento y nos llevan a actuar como lo hacemos. Se comprende que los padres realmente no han podido actuar de otra manera y el corazón se abre a la compasión. Entonces el hijo puede asentir a los padres tal como son, con la seguridad de que no pudieron actuar de una forma distinta a como lo hicieron, sin exigirles que cambien, que sean diferentes, que nos demuestren su amor de la forma que nosotros queremos que lo hagan. Cuando uno deja de pedirle a los padres que las cosas hayan sido diferentes y dejamos de sentir que el padre o la madre tienen una deuda con nosotros, entonces podemos fijar la mirada en lo que sí hubo, que es el regalo de la vida, y podemos agradecer ese regalo y sentir que ya con eso es suficiente porque estamos en la vida que es lo más grandioso que hay. Si logramos hacer esto, no nos sentimos víctimas, no nos sentimos estafados, no sentimos que se nos debe algo. El resultado de esto es FUERZA y no debilidad. Fuerza con la cual podemos tomar nuestra vida y mirar hacia adelante con optimismo.
Ahora, ¿cómo se aplica esto concretamente a este caso de los temores que manifiesta esta hija? que me pregunta, qué pasa "si uno acepta y esto hace que la madre en este caso se tome mas atribuciones para abusar y mentir, causando daño".
Desde la óptica de las Constelaciones Familiares, uno no tiene que "aceptar" a los padres tal como son. Esa palabra tiene una connotación de superioridad. Eso implica: "Yo que soy 'buena' y superior a mi madre, la 'acepto' con toda su 'maldad' y su inferioridad con respecto a mi propio comportamiento que evidentemente es mejor que el suyo".
Asentir a tu madre tal cual es, tomarla, es algo totalmente distinto, es decir: "Yo que soy tu hija, renuncio a juzgarte ya que tu destino (los enredos de tu sistema familiar y tus experiencias vitales) te han llevado a pensar, sentir y actuar como lo haces. Yo no soy mejor que tú mamá. Tú eres mi madre, tú eres la grande, yo soy la pequeña, yo no puedo decirte a ti qué deberías haber hecho con tu vida o qué debes hacer ahora con ella. No me corresponde como hija, eso es tarea de tu propia madre. Así es que yo me pongo en mi lugar de hija y no en el de pretender ser la madre de mi madre. Desde aquí, desde mi papel de hija, lo único que puedo hacer es agradecerte el regalo de la vida. Y eso para mí, ya es suficiente. Yo te tomo como madre, tomo el regalo invaluable de la vida que me has dado y te prometo que voy a intentar hacer algo bueno con mi vida. Gracias mamá."
Esto no le da a la madre ninguna atribución que no se haya tomado ya. Por el contrario, puede hacer que la madre deje de sentirse juzgada y presionada a cambiar y a ser distinta para ser "aceptada" por su hija. Y puede ser que el hecho de sentir que ya no tiene esa presión, le haga relajarse y cambiar, quizá sienta que puede mostrarse como es y deje de sentir la necesidad de manipular para conseguir la aceptación o lo que sea que busca. Pero también puede ser que NO le sirva, o sea, que ella siga siendo y actuando tal como hasta ahora, abusando, mintiendo y causando daño.
En este caso, la única diferencia, el único cambio, va a ocurrir en mi interior como hija, porque renuncio a intentar que mi madre sea distinta, renuncio a cobrarle algo que sentía que me debía, renuncio a verla como una mala madre y simplemente la veo como mi madre, sin calificativos, y le agradezco que me haya dado la vida, considero que esto es impagable, que ya con esto me ha dado suficiente y estoy tranquila. Entonces tengo fuerza para ver con compasión sus mentiras y manipulaciones y evitar que me sigan haciendo daño. Puedo decir internamente:
"Sí, mi madre ha tenido un destino difícil que la ha llevado a mentir y manipular para obtener lo que cree que le hace falta conseguir; así actúa ella y así con todo, me ha dado la vida, y así con todo, yo he podido transmitirla a mis hijos y hacer lo mejor que he podido dentro de mis circunstancias. Así es que mi madre ha hecho algo muy bueno e impagable, me ha dado la vida y con eso ya es suficiente, yo ahora tomo su regalo e intento hacer algo bueno con este regalo, intento hacer algo bueno con mi vida. Eso es lo único que puedo hacer y eso ya es suficiente."
Y el resultado de esto es la PAZ interior, incluso cuando externamente, nada cambie. Y esto es lo único que se persigue desde el enfoque sistémico que guía el trabajo con las Constelaciones Familiares.
Gracias a quien me escribio este mensaje ¡y bendiciones a ti también!
HABEMOS MUCHOS CONSTELADORES EN EL MUNDO
Por cierto que a quienes me escribieron de Argentina, les recomiendo dirigirse al Centro Bert Hellinger de Argentina:
www.hellingerargentina.com.ar
En México les recomiendo que se acerquen al centro de mi tía Angélica Olvera en Tlalnepantla, Estado de México:
http://domus.cudec.edu.mx/
En Madrid les recomiendo el centro de mi hermana Alejandra Malpica y mi cuñado José Carlos Pascual:
http://www.zentrum.com.mx/
Y en otros lugares del mundo también hay muchos consteladores, busquen en internet.
